El ciberacoso (derivado del término en ingléscyberbullying) también denominado acoso virtual o acoso cibernético, es el uso de medios de comunicación digitales para acosar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial o falsa entre otros medios. Puede constituir un delito penal. El ciberacoso implica un daño recurrente y repetitivo infligido a través de los medios electrónicos. Según R. B. Standler,[1][2] el acoso pretende causar angustia emocional, preocupación, y no tiene propósito legítimo para la elección de comunicaciones.
El ciberacoso puede englobar varios tipos de acosos conocidos:
acoso psicológico;acecho o stalking;acoso escolar;Groomingacoso laboral;acoso sexual;acoso inmobiliario;acoso familiar.
La particularidad adicional del ciberacoso es el uso principalmente de Internet.
Debido al alcance, difusión, y masificación del uso de Internet, se puede dar ciberacoso prácticamente en todos los ámbitos en los que se mueve una persona relativamente joven hoy en día.